Esta semana quiero retarle a considerar las lecciones que la vida le ofrece. Me refiero a ello como “ofrecer” porque Dios nos ofrece enseñanzas, pero queda en nosotros aprender de ellas. Si no, se volverán a ofrecer una y otra vez. En momentos frustrantes y en los emocionantes, hay algo que se puede aprender para prepararnos para mayores oportunidades que vendrán.
Me gustaría compartir cinco de las mejores lecciones que he aprendido en mi camino hasta ahora. Quizás usted lo ha aprendido también. A veces, en el paso acelerado que llevamos, necesitamos un recordatorio, y por eso les escribo hoy.
1. Nada es permanente.
Aprendí esto cuando tenía 6 años, la primera vez que mi familia se mudó a otro país. Dejamos Estados Unidos para ir a Alemania. Me pasé de casa ocho veces más antes de los 21 años. Crecí en una familia militar, donde aprendí rápidamente a adaptarme a circunstancias y personas nuevas. Nada es permanente, un hecho que debe motivarnos a disfrutar la vida y minimizar las frustraciones cuando pasan cosas que no nos gustan. De lo que no es permanente en su vida, ¿qué puede disfrutar más? Si hay algo difícil, espere un poco más, esto también pasará.
2. Usted vive adrede o por accidente.
Muchas personas viven sin rumbo: aferrándose a personas, empleos y cosas sólo porque cruzaron su camino. Luego, despiertan un día preguntándose: “¿Cómo llegué aquí?”. A eso llamo vivir por accidente. En lugar de crear una vida satisfactoria, uno tiene que pensar antes de tomar decisiones, pensar en el efecto a largo plazo. Busque las cosas que expresan sus valores y talentos, esté con gente que le inspira, apoya y va en la misma dirección que usted. Conozca su propósito y vívalo en su trabajo, relaciones, salud, finanzas y vida espiritual. ¿Cómo necesita empezar a vivir adrede?
3. Miedo no necesariamente significa “Alto”.
El temor es tan poderoso como usted se lo permita. Muchos sienten miedo e interpretan este sentimiento como una advertencia a detenerse. En realidad, deberíamos pensar que es una emoción natural que ocurre cada vez que hacemos algo fuera de nuestra zona de comodidad. Cuando sienta temor, siga adelante. Le llevará más cerca de sus metas. ¿A qué le tiene miedo en este momento que le está alejando de una vida mejor? ¿Decidirá ir adelante a pesar del temor?
4. Menos es más.
Más que nunca, nuestra cultura está enfocada en probar su valor propio, por medio del dinero y posesiones materiales. Hay programas de televisión dedicados a mostrarle lo que otros tienen. Es difícil no comparar sus cosas con las de los demás. Pero el verdadero empoderamiento viene de saber que nada material podrá probar su valor como persona. Su propio valor viene de quién es usted, un hijo de Dios, y el impacto que hace en las vidas de otros. No se preocupe por impresionar a la gente, más bien enfóquese en impresionar a Dios viviendo para lo cuál Él le creó: servir y bendecir a los demás de la forma en que sólo usted puede hacerlo.









Algunas personas son consideradas “tacañas” porque buscan ofertas o las opciones más económicas. Sin embargo, cuando otras necesitan consejo para comprar inesperadamente un gran objeto o hay una emergencia financiera, ellos acuden donde estos “tacaños”.




